Por fin estoy tranquilo. Por fin me siento a gusto.
He tenido un día la mar de relajado, las clases no se me han hecho especialmente eternas, y el sol brilla en Monforte, un sol precioso y radiante. *.*
Hoy va a ser un buen día ò.ó
Si no fuera porque mañana tengo examen de historia de la filosofía, tendría una tarde de lo más relajada. Aunque bueno, no me preocupan los presocráticos, son "relativamente" fáciles.
Ayer, tras faltar a clases porque me encontraba medio muerto, por fin me decidí a ver El Castillo Ambulante.
¡¡Qué genialosaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!
Me encantó, sobre todo sus personajes. Son todos impresionantes. Y adoro a Calcifer, que para tratarse de fuego, al cual le tengo mucho pavor, tiene mérito.
Sólo me decepcionó el no saber nada, pero nada nada, de Mark. Con lo mono que es ese niño >/////<
Y bueno, quizás próximamente haga una crítica extensa, pero ahora no estoy con ganas, tengo un día un poco vago xDDDD
Y, y... No sé que mas contar o.o
Tengo ganas de que empiece el AI, de saber a quién tengo que regalar y ponerme a preparar las pistas. Que la última vez no pude apuntarme, y me quedé con ganas >.<
Sólo espero que mi ordenador no se rompa ahora que soy colaborador, que conociendo la suerte que tengo, todo es de esperar.
Y también estoy deseando que repartan los papeles para la obra de teatro. ¡Yo quiero ser el Celestino Gay! xDDDD
En serio, quiero ese papel ò.ó
Seguro que es el más divertido xDDDDDD
Y supongo que lo dejo ya. Vaya entrada más cutre me ha quedado. No hablo de nada, ni cuento nada... Parece ser que las cosas sólo me salen cuando estoy cabreado o deprimido...
Pero bueno, ya no tengo motivos para ninguno de los dos sentimientos. Y no es que se haya solucionado todo el tema de la entrada "Apuñalado", pero es que ya me da igual. Sólo me jode tener que ver a esa gente todos los días, pero bueno, cerraré los ojos y listo, aún corriendo el riesgo de chocarme contra una farola.
Y eso, que me despido ya. Intentaré ponerme a estudiar ahora, aunque no sé si el Foro me lo permitirá, que lleva unos días muy movidito o.o
(Para ser sinceros, ahora está bastante tranquilo, ya veremos dentro de unos minutos xD)
¡Nos vemos!
miércoles, 3 de noviembre de 2010
lunes, 1 de noviembre de 2010
martes, 26 de octubre de 2010
Apuñalado
Soy un desastre. Cada día estoy más convencido de ello. Cierto día creé este blog porque me apetecía poder contar todo lo que quisiese contar, colgar mis relatos, vivencias y experiencias... Y voy y lo abandono. Tengo que comenzar a tomarme más en serio me proyectos y sacarlos adelante.
Al fin y al cabo, si quiero que alguien me lea, lo primero será escribir algo.
¿Y por qué me da ahora por volver a las andadas? Pues, hipotéticos seguidores, como dice el título de la entrada, cada día me siento más y más apuñalado.
Es que no lo entiendo... ¿Qué cojones tiene la gente en mi contra?
Últimamente todo hijo de vecino parece ver malas intenciones en lo que hago, digo, o dejo de hacer y decir.
Como le pasaba a Carmiña con Pepiño Grilo "Se chego tarde, porque chego tarde; se chego cedo, porque chego cedo; faga o que faga sempre chega o sermón!" (Xabarín! Lo mejor que ha salido de la televisión de Galicia! Carmiña!)
Y es que a todos les aparece, de repente, la sobreactuada y rencorosa venada por vigilarme y controlarme. Y si no me meto con nadie, no ofendo a nadie, y respeto a todo el mundo... ¿Qué tiene el mundo en mi contra?
Quizás en otra vida haya sido Belcebú... Pero no por decisión propia os lo aseguró.
Si les caigo mal, no hace falta que hagan de mi un Cristo crucificado, yo comprendo que no haya conexión ni aprecio, pero del mismo modo que yo respeto y mantengo una cordial relación con mis "destructores", podrían ellos tener la misma consideración, y demostrar la educación que yo sé que tienen.
Estoy harto de que me miren mal por allá dónde voy, y extiendan entre más gente falsedades encumbradas por frases sacadas de contexto, y rebuscadas con el único fin de desprestigiarme.
Si alguien tiene algo que decirme, que me lo diga a la cara y yo tan pancho. Yo diré de la misma manera todo lo que pienso. Entonces, un educado apretón de manos, y todos tan tranquilos, cada uno por su lado, y yo a vivir mi vida.
Porque las puñaladas duelen, y si quieren que arda Troya, arderá, pero luego seré yo el que quede como malvado manipulador y egoísta.
¡Anda ya!
Quizás sea el momento de dejar de saludar a la gente por la calle, dejar de intentar mantener conversaciones de "Hola, que tal", y pasar yo también a las miradas de desprecio, y meter mierda en cada palabra que digan, o cada idea que expresen. Y os aseguro que tengo mucho que decir, pero que por el momento, mantendré en silencio porque no me gusta dañar a la gente.
¿Acaso sabéis lo que molesta, lo que hiere, que digan de ti lo que no eres? ¿Y qué te juzguen por lo que no pretendes?
Quizás yo no haya alcanzado la idea perfecta de justicia, de verdad, pero vosotros menos.
Porque aunque la verdad se adquiere por la experiencia y el recuerdo, si dudáis de ciertas actitudes mías, pues dignaos a hablar conmigo, y yo seré lo más sincero que pueda.
No os limitéis a quedaros encadenados a vuestra sucia caverna, con vuestra relativa tranquilidad, mirando a todo el mundo por encima del hombro, y no intentar ver más allá de lo que vosotros queréis ver.
No me importará en su momento, cuando surja, enfrentarme a quien sea, por mucho que tenga perder, no será más que la tranquilidad que voy a ganar, y lo a gusto que me voy a quedar.
Si alguno de vosotros lee esto (lo dudo), sé lo que diréis, pensaréis, y sé que enseguida os tiraréis a mi cuello para cortarme la cabeza pero... Puede parecer de cobardes el no dar nombres, ni referencias, y hablar en todo momento de un vosotros hipotético, pero de momento no estoy mentalizado para las consecuencias que pueda traer el que todos aquellos de los que hablo se enteren del profundo odio que me procesan.
Y no, no quiero ser sensacionalista, no quiero enaltecerme amparado en que sé que no os daréis por aludidos, simplemente quiero desahogarme, y compartir esto con todos aquellos que entenderán de todo lo que estoy hablando.
"Quien siembra vientos, recoge tempestades", y "Quien siembra mierda en el huerto de Dav, recoge lo que se merece. Más mierda"
Y ahora yo pienso... Si tratáis así a alguien que siempre lo ha dado todo cuando se le necesita, y que siempre trata de sacar adelante lo más beneficioso para todos... ¿Cómo lo haréis con aquellos que no mueven un maldito dedo por ayudar, y sólo se dedican a hacer el idiota?
"A todo cerdo le llega su San Martín" Tenedlo en cuenta. (¿Qué demonios me pasa hoy con las citas y refranes O.o)
Así que venga, seguid odiándome, seguid martirizándome. Ya sabéis que los mártires acaban convirtiéndose en Santos, así que supongo que vais por mal camino.
Aún así, a vosotros, imposibles lectores de mis vivencias, buena suerte.
Espero que nos veamos pronto... (Realmente tengo ganas de zanjar unos cuantos problemas)
Que os vaya bien en vuestro trono.
Tiranos!
Al fin y al cabo, si quiero que alguien me lea, lo primero será escribir algo.
¿Y por qué me da ahora por volver a las andadas? Pues, hipotéticos seguidores, como dice el título de la entrada, cada día me siento más y más apuñalado.
Es que no lo entiendo... ¿Qué cojones tiene la gente en mi contra?
Últimamente todo hijo de vecino parece ver malas intenciones en lo que hago, digo, o dejo de hacer y decir.
Como le pasaba a Carmiña con Pepiño Grilo "Se chego tarde, porque chego tarde; se chego cedo, porque chego cedo; faga o que faga sempre chega o sermón!" (Xabarín! Lo mejor que ha salido de la televisión de Galicia! Carmiña!)
Y es que a todos les aparece, de repente, la sobreactuada y rencorosa venada por vigilarme y controlarme. Y si no me meto con nadie, no ofendo a nadie, y respeto a todo el mundo... ¿Qué tiene el mundo en mi contra?
Quizás en otra vida haya sido Belcebú... Pero no por decisión propia os lo aseguró.
Si les caigo mal, no hace falta que hagan de mi un Cristo crucificado, yo comprendo que no haya conexión ni aprecio, pero del mismo modo que yo respeto y mantengo una cordial relación con mis "destructores", podrían ellos tener la misma consideración, y demostrar la educación que yo sé que tienen.
Estoy harto de que me miren mal por allá dónde voy, y extiendan entre más gente falsedades encumbradas por frases sacadas de contexto, y rebuscadas con el único fin de desprestigiarme.
Si alguien tiene algo que decirme, que me lo diga a la cara y yo tan pancho. Yo diré de la misma manera todo lo que pienso. Entonces, un educado apretón de manos, y todos tan tranquilos, cada uno por su lado, y yo a vivir mi vida.
Porque las puñaladas duelen, y si quieren que arda Troya, arderá, pero luego seré yo el que quede como malvado manipulador y egoísta.
¡Anda ya!
Quizás sea el momento de dejar de saludar a la gente por la calle, dejar de intentar mantener conversaciones de "Hola, que tal", y pasar yo también a las miradas de desprecio, y meter mierda en cada palabra que digan, o cada idea que expresen. Y os aseguro que tengo mucho que decir, pero que por el momento, mantendré en silencio porque no me gusta dañar a la gente.
¿Acaso sabéis lo que molesta, lo que hiere, que digan de ti lo que no eres? ¿Y qué te juzguen por lo que no pretendes?
Quizás yo no haya alcanzado la idea perfecta de justicia, de verdad, pero vosotros menos.
Porque aunque la verdad se adquiere por la experiencia y el recuerdo, si dudáis de ciertas actitudes mías, pues dignaos a hablar conmigo, y yo seré lo más sincero que pueda.
No os limitéis a quedaros encadenados a vuestra sucia caverna, con vuestra relativa tranquilidad, mirando a todo el mundo por encima del hombro, y no intentar ver más allá de lo que vosotros queréis ver.
No me importará en su momento, cuando surja, enfrentarme a quien sea, por mucho que tenga perder, no será más que la tranquilidad que voy a ganar, y lo a gusto que me voy a quedar.
Si alguno de vosotros lee esto (lo dudo), sé lo que diréis, pensaréis, y sé que enseguida os tiraréis a mi cuello para cortarme la cabeza pero... Puede parecer de cobardes el no dar nombres, ni referencias, y hablar en todo momento de un vosotros hipotético, pero de momento no estoy mentalizado para las consecuencias que pueda traer el que todos aquellos de los que hablo se enteren del profundo odio que me procesan.
Y no, no quiero ser sensacionalista, no quiero enaltecerme amparado en que sé que no os daréis por aludidos, simplemente quiero desahogarme, y compartir esto con todos aquellos que entenderán de todo lo que estoy hablando.
"Quien siembra vientos, recoge tempestades", y "Quien siembra mierda en el huerto de Dav, recoge lo que se merece. Más mierda"
Y ahora yo pienso... Si tratáis así a alguien que siempre lo ha dado todo cuando se le necesita, y que siempre trata de sacar adelante lo más beneficioso para todos... ¿Cómo lo haréis con aquellos que no mueven un maldito dedo por ayudar, y sólo se dedican a hacer el idiota?
"A todo cerdo le llega su San Martín" Tenedlo en cuenta. (¿Qué demonios me pasa hoy con las citas y refranes O.o)
Así que venga, seguid odiándome, seguid martirizándome. Ya sabéis que los mártires acaban convirtiéndose en Santos, así que supongo que vais por mal camino.
Aún así, a vosotros, imposibles lectores de mis vivencias, buena suerte.
Espero que nos veamos pronto... (Realmente tengo ganas de zanjar unos cuantos problemas)
Que os vaya bien en vuestro trono.
Tiranos!
martes, 21 de septiembre de 2010
Pour commencer
Relato?
La vida puede llegar a resultar aburrida, agobiante, sin sentido, superflua, arrogante… Yo, realmente, hasta hace nada, lo creía así.
Al fin y al cabo nunca había tenido nada por lo que luchar, por lo que preocuparme, algo que hacer que realmente me resultase un esfuerzo, algo con lo que poder romper la barrera de lo establecido. Quizás por eso me había ocultado tras las amplias paredes que suponía la lectura de un libro, el visionado de una película, la diversión de una serie, o el culto a entender lo que susurraban las canciones. Todo estaba lleno de héroes, de personas a las cuales no les quedaba otro remedio que mostrar su valor, ya fuera por su propio bien, por su integridad, o por salvar a alguien cercano.
Ellos podían verse envueltos en profundas tramas de espionaje, de política, de guerras, traiciones y venganzas, o adquirir magnificas facultades sobrenaturales y debatirse entre ocultarlo para pasar desapercibido, y usarlas en propio beneficio. ¿Acaso no resulta maravilloso?
Claro, todo es genial, pero a la mayoría de personas eso no nos ocurre, y debemos conformarnos con alcanzar esas metas que llegan a nosotros prefabricadas, sin más reto que aprobar unos cuantos exámenes, sacarse algún título, y trabajar hasta que nuestros cuerpos digan basta.
Lo que yo os diga… Aburrido.
Por eso vi me puerta de escape cuando aquella chica se presentó ante mí. Lo que me propuso, es una de esas cosas que solo ocurren una vez en la vida, a una persona en el planeta. Sería un demente si lo hubiese rechazado, aunque tampoco me dio la oportunidad de hacerlo.
/—Te ofrezco algo… —me había dicho cuando me la encontré en el angosto espacio que quedaba entre dos edificios, y que solía usar como atajo dependiendo de mi dirección— Sé que no podrás resistirte.
Sin duda en aquel momento, me extrañó su repentina aparición sin ni siquiera presentarse, pero sus palabras susurradas con picardía me habían golpeado con fuerza el subconsciente.
—Continúa… —he de resaltar que era una joven realmente hermosa. De la misma edad aproximada que la mía, unos diecisiete años, lucía una larga cabellera de un negro azulado espectacular, y unos ojos entre verdes y negros que casi habían conseguido atraer más mi atención que su espectacular cuerpo, de sinuosas curvas. Sin duda bellezas como aquellas, no se encontraban todos los días.
—¿Qué te parecería poder conocerlo todo sobre quien quieras, con un simple roce de labios entre el sujeto, y tú? —Había sonreído dulcemente mientras se apartaba de un manotazo el pelo de los hombros— ¿No te resulta realmente excitante? Invadir intimidades solo con un beso. Mmmm… Adoro los besos…
La verdad es que no había logrado reprimir una sonora carcajada. ¿Nerviosismo, escepticismo? La verdad es que no lo recuerdo, el caso que no pude evitar mirarla y clavar mi mirada grisácea en la suya, consiguiendo solamente que ella diese unos pasos hacia mí.
Se había colocado a pocos centímetros de mi cuerpo, posando una de sus manos sobre mi pecho, agarrando con fuerza la camiseta oscura que llevaba puesta, y aferrándose con la otra a mis caderas. Además, había puesto su cara peligrosamente cerca de la mía.
En ese instante, creí haberlo entendido todo.
—¿Creíste que no me daría cuenta? —Yo todavía me había acercado más a su rostro, pegando mi frente contra la suya— Tú lo que quieres es ligar conmigo… ¿Cierto?
Ella sí que se había reído con ganas al oír mi suposición.
—Claro que no… Solo me pareces la persona perfecta para entregarle ese pequeño don del que te hablado. No me engañes, sé que en el fondo estás deseando creer en lo que te he dicho.
Y de pronto, como quien no quiere la cosa, me besó.
Fue lento pero caliente, quizás sobre todo por el erotismo que desprendía la joven, y en aquellos momentos pensé que si ella hubiese tenido la facultad de la que hablaba, no me habría importado cederle mis recuerdos y conocimientos con tal de disfrutar de sus labios.
—Desde ahora, posees algo por lo que muchos morirían. El poder de invadir las más secretas intimidades de los demás, el poder de saberlo todo, de poder investigar cada pensamiento y cada forma de pensar. Pero debes recordar una cosa… No beses nunca por segunda vez a alguien al que ya le hayas robado todo al menos que le desees lo peor.
Pero no os engañéis, todo esto no me lo dijo hablando, ya que el beso aún no había terminado. Digamos que aunque suene extraño, resonó en mi mente de forma clara y contundente.
En el momento en el que abrí los ojos al no notar sus labios, ya no estaba junto a mí, aunque todavía había sentido sus manos rozando mi cuerpo, como un recuerdo de lo que ya no existía./
Ahora, la luz del sol de verano se difuminaba a través de las escasas nubes blancas que surcaban el cielo, y yo seguía dándole vueltas a lo sucedido.
A lo único a lo que había llegado a la conclusión es que lo que pasaría si besaba a alguien por segunda vez, sería que moriría. ¿Qué otra cosa podía haber peor que eso? Si, vale, quizás una vida llena de infortunios… Pero lo dudaba, sin duda, lo dudaba.
Aunque claro, especular y especular no era mejor que saltar a la acción, por lo menos solo para probar si realmente había adquirido capacidad alguna.
La ciudad estaba llena de gente, y cualquiera podía servir como experimento orientativo…
Observé concienzudamente mí alrededor en busca que alguien que no conociese, que me resultase medianamente atractivo, y que pareciese tener una interesante vida que conocer.
No me resultaría difícil encontrarlo, en ciudades de enorme tamaño como Madrid, podías encontrar todo lo imaginable.
Desde adorables viejecitas recubiertas y recubiertas a pesar del sol, hasta aquellas figuras deslumbrantes, tanto femeninas como masculinas, que se paseaban como por pasarela de moda, insinuando (o en algunos casos dejando ver) las partes de su cuerpo más destacables.
Si, podría definirme con un amante de las proporciones humanas, y sobre todo, de la belleza de los cuerpos. Soy un sibarita en ese tema, creo. No debería decir que me da lo mismo una mujer guapa, dulce y esbelta, que un hombre hermoso y sonriente.
No sé porque elegí este inacabado relato para comenzar mis andanzas en este blog. Aunque seguramente sea porque me relajó mucho escribirlo.
Bienvenidos pues a este pequeño Universo que está naciendo poco a poco. No sé lo que os encontraréis a partir de ahora. ¿Más relatos? ¿Experiencias? ¿Críticas? ¿Visiones del mundo?
Niaaaah...
¿Acaso importa?
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